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13 abr 2015

Así.

“Te libero de mí, de mis males, de mi mal genio, de los domingos por la tarde en donde nunca puedo más, del odio a mis cumpleaños, de no saber cómo hacer para regalarte algo que no pierdas. Te libero de mi desengaño, de tu karma, de mis novedades, de la contradicción que represento. Te libero de mis llamadas que te saben a autocompasión, de mis enredos, de mi cabello suelto, largo, sin peinar. Te libero de mi consciencia, del desconcierto a fin de mes, de la caída, de la llegada, de mi huida inevitable. Te dejo libre para que me dejes, para que me veas de lejos y me quieras, menos”
— Te libero de mí - Mario Benedetti.

18 mar 2013

Gracias por el fuego. (Fragmento)


Sobre eso no hay duda: es sincero con ella. Porque le cuenta cosas feas, cosas sucias, cosas terribles. Como si supiera que el amor de ella es capaz de aceptar ese lado negro de su ser, esa zona del diablo que nunca muestra a nadie totalmente… 
Mario Benedetti

#Applies  
#HDF

27 feb 2013

Mario Benedetti



-De veras, todavía le tengo estima pero estoy segura de que no hubiera podido ser ni medianamente feliz con él.

-Bueno, ¿por qué estás tan segura? ¿No decías que es un buen tipo?

- Claro que lo es. Pero no alcanza. Ni si quiera puedo achacarle que él sea muy frívolo y yo muy profunda, porque ni yo soy tan profunda como para que me moleste una buena dosis de frivolidad, ni él es tan frívolo como para que no llegue a conmoverlo un sentimiento verdaderamente hondo. 
Las dificultades eran de otro orden.  Creo que el obstáculo más insalvable era que no nos sentíamos capaces de comunicarnos. Él me exasperaba; yo lo exasperaba. Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme”. 

— La Tregua, Mario Benedetti.

4 ago 2012

Mario Benedetti


Unas veces escribo con lujuria

y otras con abatimiento.
Los tiesos caracteres del papel
importan poco tras una vivencia,
simplemente son huellas transitorias.



Cada letra viene con su legado
y en su vecina encuentra otro relieve.
Cada palabra es tinta y es promesa,
cada paréntesis es un oasis
y el oasis un riesgo de espejismo.



Unas veces escribo con deleite,
pero otras veces con melancolía.
Lo bueno es que circule la palabra
como la sangre joven por las venas.

-Disfruto tanto de sus letras, sintiendo esa empatía y motivando las mías.-